Técnicas
  El cuchillo
Difícilmente nos imaginamos a Tarzán, Rambo, un indio o algún gaucho sin su cuchillo. A través de la historia, ha sido la herramienta principal del hombre frente a la naturaleza, un compañero inseparable. Un buen cuchillo, puede llegar a ser el mejor amigo que se pueda tener en la aventura. Es cuchara, abrelatas, serrucho, pala; sirve para cocinar, hacer un refugio, anclarse en la nieve, sacar y abrir mariscos, etc. La lista de cosas que un buen cuchillo es capaz de hacer es casi infinita, por lo que es muy importante escoger el cuchillo adecuado, porque no todos son iguales.

Características típicas de un buen cuchillo multipropósito:

• La hoja es de acero y de una sola pieza desde la punta del cuchillo hasta la base de la empuñadura. Esto permite que el cuchillo tenga solidez, porque de otra forma sería la hoja la que recibiría los esfuerzos de palanca y se quebraría en la unión con el mango. El filo no tiene que ser muy agudo o, de lo contrario, se mellará con facilidad.

• La hoja cuenta, en su parte superior con dientes, que sirven para cortar ramas, cortar alambres, descamar pescados o aserrar huesos.
• Tiene una protección para la mano entre la empuñadura y la hoja, que impide que la mano se deslice por el filo accidentalmente.
• El mango se adapta a la forma de la mano, independientemente de la manera de tomarlo.
• Aparte de estas características, algunos modelos traen un destornillador en cada punta del protector (usualmente uno tipo phillips y uno normal). También es usual que en la punta de la empuñadura, venga un refuerzo de acero para permitir martillar con él.

Otro elemento importante en un cuchillo es la forma de su filo.
- Existen muchos diseños, como las dagas de doble filo, el filo tipo sable, o los filos rectos, pero en el momento de usarlo, una hoja con el filo tradicional, apuntando ligeramente hacia arriba, es lo más cómodo, tanto para afilarlo como para usarlo. Los dobles filos son peligrosos, porque la hoja no se puede manipular fácilmente; el filo tipo sable, que tiene una forma de V, parte desde la mitad del ancho de la hoja, es difícil de afilar y su filo se mella con facilidad. El filo recto, como de las katanas japonesas tiene el inconveniente que no permite tener una hoja puntiaguda.
- El ideal es un cuchillo, que con la suficiente práctica, pueda ser afilado hasta parecer una navaja, pero que también pueda ser usado como palanca, serrucho o piolet.
ACEROS

El acero es el producto de una aleación de HIERRO y CARBONO, los aceros destinados para cuchillería tienen un promedio del 1 al 1.5 % de carbono, además de este último material se suelen añadir otros minerales tratando así de otorgarles a las hojas distintas cualidades.

Uno de estos minerales es el CROMO el cual permite aumentar la dureza de la hoja estando presente hasta en un 17%, el MANGANESO se utiliza para mejorar la capacidad del templado, otro material es el SILICIO usado con el único fin de evitar la oxidación, el MOLIBDENO también presente en las hojas les da a éstas mayor dureza mientras que el VANADIO es usado para la eliminación de impurezas y aumentar la resistencia de la aleación obtenida.

El tratamiento térmico de la pieza es el proceso de transformación física de la estructura del metal aumentando así su dureza, flexibilidad y resistencia a la oxidación.

Es tan importante el templado de la hoja como el revenido, proceso por el cual se logran aliviar las tensiones creadas durante todos los procesos anteriores.

TIPOS DE ACEROS

440 C
Dentro de los aceros inoxidables más comunes usados en cuchillería podemos citar al 440-C excelente material que depende de un muy buen tratamiento térmico para lograr un muy buen resultado, está compuesto por Carbono (1%), Manganeso (0.50 %), Silicio (0.40 %), Cromo (17.05 %), Molibdeno (0,45 %), y Níquel (0.20 %).

D-2
Acero de buena resistencia a la corrosión pero no totalmente inoxidable, está compuesto de:
Carbono (1.50 %), Manganeso (0.25 a 0.40 %), Silicio (0.30 a 0.50 %), Cromo (11.50 %), Molibdeno (1 %) y Vanadio (0.90 %).

154 CM
Esta aleación es muy similar al 440-C pero de mejores características, aunque sólo se trabaja por desbastado, su única contra es el precio, está compuesto por: Carbono (1.50 %), Manganeso (0.60 %), Fósforo (0,030 %), Azufre (0.030 %), Silicio (0.25 %), Cromo (14 %), y Molibdeno (4 %).

Además de estos aceros también podemos encontrar el 0-1 usado en los cuchillos Randall, el G-2 utilizado con mucho éxito en la construcción aeronáutica y una enormidad de aleaciones, pero que no viene al caso mencionar.

COMO AFILAR UN CUCHILLO

A este simple pedazo de acero, que se usa para abrir el tarro de duraznos cuando falta el abrelatas, para revolver los porotos, para hacer estacas para la carpa, o para hacer artesanía; es importante mantenerlo en buenas condiciones para que dure y entregue un buen servicio.

Para lograr una buena manutención del filo de un cuchillo, cortaplumas, o incluso un hacha, es importante seguir estos pasos:

- Primero, es importante comprar una piedra de amolar, del tipo que usan los carpinteros para afilar los formones. La mejor alternativa es una piedra de grano medio, ya que se puede lograr un buen filo en poco tiempo. Existen unas piedras de dos caras, que tienen grano fino por un lado y medio o grueso por el otro, que permiten tener mayor versatilidad, y que también son buenas.

- El secreto de un buen filo, es mantener un ángulo constante mientras se afila. Para conseguirlo, afirme la parte posterior, o lomo, de la hoja del cuchillo, con la yema del dedo índice. En aquellos que sean de hoja muy larga, se pueden usar dos dedos para darle mejor control al movimiento de la hoja. Para tener un buen filo, que además sea durable, hay que mantener la hoja a unos 20º de inclinación con respecto a la piedra. Con un ángulo menor se obtiene un filo mas agudo, pero que durará menos.

Es importante recordar la posición de los dedos cuando se sujeta el cuchillo, con el objeto de mantener un ángulo constante a ambos lados de la hoja.
- Para afilar correctamente una hoja, se debe colocar la parte mas cercana al mango del filo sobre la piedra y mediante pequeños movimientos circulares se avanza hasta la punta. Es importante hacer este movimiento rotatorio en el mismo sentido de los punteros del reloj, y mantener el ángulo de alrededor de 20º.

- En la medida que avance hacia la punta del cuchillo, deberá "levantar" un poco el mango con el objeto de mantener la línea del filo, y lograr una superficie de corte mas homogénea.
- Cuando note que en el borde de filo del cuchillo hay una rebaba metálica, sabrá que el procedimiento de afilado ha sido bien ejecutado; sin embargo, esta rebaba debe ser eliminada. Para hacerlo, debe pasar la hoja por la piedra en un ángulo de unos 35º para que este hilo se corte.
- Para asentar el filo obtenido, se puede repetir el procedimiento de desbaste circular con una piedra de amolar muy suave, lija de agua fina pegada a una tabla, o un pedazo de cuero, como lo hacen los peluqueros antiguos con las navajas.

OPCIONES

Existen otras opciones que son las navajas multiuso o multipropósito, las marcas más comunes son Wenger, Leatherman y Victorinox, también Mauser.
A favor:
• Mucho menor peso y volumen.
• Mejor posibilidad de distribución de los elementos y mayor cantidad de estos, desde una pequeña linterna hasta un encendedor incorporado en la misma, reloj, etc.

En contra:
• El cuchillo posee un poder de palanca, en ocasiones indispensable, que no existe en el caso de las navajas.
• El peso del cuchillo lo hace apto para tareas como cortar ramas, fabricar refugios, etc., actividades que difícilmente realizaríamos con muchas de las navajas disponibles.

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