Técnicas
  Naturaleza, insectos peligrosos

Segunda Parte. Los venenosos.

Como se mencionara en la primera parte, el término insecto suele usarse para nombrar no solo a los insectos propiamente dichos -seres invertebrados de seis patas, como las moscas, las pulgas, los mosquitos, los piojos y los escarabajos-, sino para referirse a criaturas de ocho patas, tales como las garrapatas y demás ácaros. En realidad todos ellos conforman la categoría de: los artrópodos.

Algunos sumamente temidos por los humanos por ser venenosos son: los escorpiones y las arañas.

El escorpión (o alacrán)

(Clasificación científica: los escorpiones pertenecen al orden Scorpionida, clase Arachnida.)

• Nombre común de un arácnido de cuerpo plano y estrecho dotado de dos pinzas similares a las de las langostas, ocho patas y una cola abdominal segmentada. Ésta, que normalmente termina en un aguijón alimentado por un par de glándulas venenosas, suele curvarse sobre el dorso del animal. Se conocen unas 1.400 especies. Por lo general, los escorpiones son de color pardo y miden entre 2,5 y 20 cm de longitud.
Presente en regiones tropicales cálidas y secas, el escorpión es nocturno y se alimenta sobre todo de arañas e insectos.
• La picadura de la mayoría de las especies es dolorosa pero no fatal para las personas, aunque existen especies muy peligrosas; su veneno es una neurotoxina que ataca el sistema nervioso.


la picadura de la especie de la imagen es fatal para los niños.

Síntomas

La inoculación produce una fuerte reacción local, con dolor agudo en la zona de picadura, inflamación y edema regional del miembro afectado.

Esta inflamación cursa con enrojecimiento y tumeración de la zona y rara vez produce sensación de hormigueo en la parte expuesta. De forma excepcional, puede provocar la aparición de trastornos neurológicos, que suelen cursar con agitación, inquietud, desorientación, obnubilación y convulsiones. Todavía son más raras las manifestaciones más graves, que en todo caso se darían en niños muy pequeños (lactantes), ancianos o adultos inmunodeprimidos, y que consistirían en una grave depresión del sistema nervioso central, con coma e incluso parada respiratoria.

Con frecuencia, la picadura provoca en el miembro afectado un gran edema, de carácter centrípeto, y en ocasiones calambres musculares, temblores y hormigueo (parestesias).

Los escorpiones de zonas tropicales son más tóxicos y son capaces de provocar espasmos laríngeos, fibrilaciones musculares, convulsiones, hipertensión, insuficiencia renal, arritmias cardíacas y un edema pulmonar que puede ser la causa de grave insuficiencia respiratoria que acabe con la vida del paciente.

Primeros Auxilios:
a)
Inmovilizar al individuo en especial la zona de la inoculación. Incluso si ha de ser trasladado, lo conveniente es fabricar unas parihuelas o andaderas (o, en caso de que se disponga de ello, en camilla).
b) Aplicar frío sobre el lugar de la inoculación (a ser posible una bolsa de hielo). La vasoconstricción que producirá retardará la absorción del veneno.
c) Aplicar una banda constrictora, que comprima tan sólo la circulación venosa superficial, sin afectar la circulación profunda del miembro afectado.
d) No se recomienda la incisión en el lugar de la inoculación, por conllevar, en este caso, más riesgo.
e) Sería recomendable empezar a instaurar un tratamiento sintomático, si el sitio donde se ha producido la picadura se encuentra a bastante distancia de cualquier centro sanitario o del médico mas próximo. Para se recomienda (con las debidas reservas) la siguiente medicación:
• 1. Fármacos antihistamínicos: administrar por vía oral en forma de comprimidos o tabletas.
• 2. Corticosteroides: administrar por vía oral (aunque lo ideal sería su administración intramuscular, creemos que es mejor dejar esa vía para personal sanitario especializado, por los riesgos que una inyección puede suponer cuando la pone alguien no habituado).
• 3. Analgésicos - antiinflamatorios (por ejemplo, ácido acetil salicílico) a dosis habituales.

Prevención

a) Evitar el contacto con los escorpiones una vez localizados.
b) No meta la mano o el pie en huecos entre las rocas o debajo de piedras sin asegurarse previamente de que no hay ningún animal.
c) Si nota uno sobre sus ropas, apártelo con un periódico enrollado u otro objeto, nunca con la mano.
d) Durante la noche protéjase con un mosquitero si duerme en lugares donde abunden estos animales.

La araña

• Nombre común de unas 34.000 especies de artrópodos que tienen ocho patas ambulatorias, apéndices en la cabeza dotados de quelíceros y glándulas venenosas.
• La picadura de algunas arañas grandes puede ser dolorosa, pero la mayor parte de las especies son demasiado pequeñas para atravesar la piel del hombre, y sólo unas pocas son peligrosas para el ser humano.

Primeros Auxilios:
El tratamiento debe consistir en la aplicación de frío en la zona de la picadura, corticoides y antihistamínicos de forma tópica, según la edad y la evolución del paciente, y analgésicos contra el dolor de forma tópica o vía general.

No suele revestir serio peligro y rara vez requieren un tratamiento médico más extenso.

• Entre las realmente peligrosas está la viuda negra y sus parientes próximos, que no son agresivas y sólo pican al hombre para defenderse. Su picadura, muy dolorosa, va seguida de mareos, dificultades para respirar y otros síntomas; aunque la mordedura rara vez es fatal, sobre todo si la víctima es un adulto sano, es conveniente buscar asistencia médica de inmediato.


viuda negra

• La reclusa parda, también conocida como araña violín o reclusa café, nombre común de una araña pequeña frecuente en el continente americano. A excepción de la viuda negra y ciertas especies emparentadas, es la única araña cuya picadura puede ser peligrosa para el ser humano. La reclusa parda mide 1 cm de longitud y tiene seis ojos. Teje una red en forma de lámina que puede verse en zonas guarecidas entre las rocas o en las casas. Su mordedura produce una úlcera persistente debida a la muerte de los tejidos, puede provocar una reacción tan fuerte que pone en peligro la vida de la víctima. La araña llega a vivir más de 10 años. Otras especies emparentadas con la reclusa parda viven en la cuenca del Mediterráneo y en África.


reclusa parda


Dentro de la familia de la reclusa marrón, se encuentra la araña Loxosceles laeta, que se encuentra en Uruguay, Argentina, Perú, Chile y en las cercanías de São Paulo, en Brasil. Sobresale por la agresividad de su mordedura que produce el envenenamiento llamado Loxoscelismo.

Tarántula, nombre aplicado a una especie de araña lobo europea cuya picadura no es peligrosa. Las tarántulas americanas son arañas grandes y peludas del suroeste de México, Centroamérica, Sudamérica y otras regiones tropicales del nuevo mundo. Se alimentan de insectos y de toda una serie de pequeños animales. La picadura de una especie grande de este grupo es dolorosa pero nunca, en la medida en que lo reflejan los registros, fatal para el ser humano.


Estudios realizados en el hospital de niños Alder Hey en Liverpool, Inglaterra, revelan que el daño causado por el pelo de las tarántulas es mucho mayor que el del mismo veneno. Cuando una tarántula se siente atacada, crea una nube con los pelos de su abdomen que pueden ser inhalados y matar animales pequeños o causar daños graves al humano, en tanto que el veneno no produce efectos mayores al de una picadura de avispa. Estas afecciones se presentan cada día con mayor frecuencia, debido a la creciente popularidad que tienen estos arácnidos como mascotas.


La escolopendra.

• Dentro del grupo de animales, a los que pertenece el conocido ciempiés, existe un único animal de verdadero interés desde el punto de vista toxicológico: la escolopendra. Es un animal plano, alargado y dotado de múltiples patas a semejanza del ciempiés. En su extremo caudal posee dos especies de uñas o pinzas con las que inocula el veneno.

Síntomas

Su picadura, realizada como hemos dicho a través de las pinzas situadas en la parte final del cuerpo, provoca un gran dolor, enrojecimiento y edema de la zona de la inoculación del veneno. En ocasiones puede provocar la aparición de pequeñas vesículas cutáneas. Excepcionalmente provocaría síntomas generales, que en todo caso serían parecidos a los que produciría un pequeño escorpión.

Primeros Auxilios:
Ante la picadura de una escolopendra se debe inmovilizar la zona afectada y aplicar compresas frías sobre la misma. Puede utilizarse una pomada que contenga corticoides y antihistamínicos, así como analgésicos para calmar el dolor, tanto por vía tópica como por vía oral. Si los síntomas persistiesen, sería necesario acudir al médico para que éste administrase un tratamiento por vía general.

Primera Parte: Trasmisores de enfermedades


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