Técnicas
  Rappel con cuerda doble

Técnica: Principalmente usada en escalada. Pasando la cuerda por un clavo, empotrador o saliente natural de manera que las dos puntas caigan paralelas 20 o 25 metros más abajo, se desciende por ellas hasta esa distancia para luego repetir la maniobra.

La cuerda doble permite que podamos recuperarla tirando de una de las puntas para volver a instalarla y continuar el descenso. Si bien simple, es una de las maniobras más arriesgadas de la escalada, dado que durante la misma dependemos apenas de un punto de anclaje y la cuerda, por lo que es extremadamente necesario el cuidado y la cautela al realizarla. En realidad es la fricción lo que permite controlar el descenso. La mano mas baja que sostiene las dos cuerdas es la que permite deslizarnos; se controla con facilidad ya que el roce de la cuerda es el que absorbe la mayoría del peso.

Uno está prácticamente sentado con las piernas casi rígidas y las suelas en la roca. Se deja correr la cuerda con lentitud y se tiene el dominio total en la bajada.

Pasos

1º) El punto dónde vamos a instalar la cuerda

Podemos emplear un elemento técnico o una saliente de la montaña. El material utilizado queda en el lugar y se pierde o al menos en ese descenso no podemos recuperarlo. Una recomendación fundamental teniendo en cuenta que resulta común en rutas transitadas encontrar en la pared puntos de rappel instalados (clavos, cordines o cintas): es necesario revisarlos cuidadosamente dado que pueden estar en mal estado. La instalación de un rappel merece todas las medidas de precaución, por lo que bien vale la instalación de dos o tres clavos. Siempre es conveniente que la cuerda corra libremente para su fácil recuperación y un mosquetón es el que mejores garantías ofrece en ese sentido. Puesto un clavo se pasa por el ojo un cordín de 5 mm con al menos dos vueltas unido con el nudo pescador, luego colocamos un mosquetón y la cuerda. Cuidar que la tracción de la cuerda sea la correcta con relación al clavo y que la longitud del cordin evite que roce o toque un borde afilado. Si es necesario podemos colocar dos clavos vinculados mediante un cordin, para desdoblar las fuerzas. Toda instalación del anclaje debe hacerse con rapidez y seguridad, lo que requiere de práctica (muchas veces debemos hacerlo en condiciones de mal tiempo, frío extremo, cansancio, etc. por lo que debemos conocer el procedimiento a la perfección). Una saliente natural o un árbol que nos garantan su resistencia, pueden servir correctamente.

Nunca olvidemos emplear una cinta para mantener nuestro autoseguro, ya que nos hemos quitado la cuerda
2º) Arrojar la cuerda

La cuerda se recoge en dos mitades anillando cada una de la puntas hacia el centro lo que garantiza que se desenrrolle correctamente al lanzarla al vacío. Normalmente la cuerda de escalada está marcada en el centro para facilitar su encuentro en un rappel.

En un día calmo, cada mitad se arroja hacia adelante y hacia afuera de la pared; en caso de haber viento, se arroja cada mitad con fuerza hacia abajo y en forma paralela a la roca.

Si no se tiene la visión de que el sitio a donde llegan las puntas de la cuerda es un lugar seguro para la detención, es necesario atarlas para evitar el peligro de pasar de largo. Podemos hacer un nudo de bloqueo como el prusik.

3º) La plataforma de salida

La plataforma de salida debe ser limpiada de piedras sueltas que la propia soga podría hacer caer sobre el escalador o dañar la cuerda. De hecho, el principal problema en el rappel es la salida, el momento en el que el escalador se lanza al vacío y comienza el descenso, de ahí la necesidad de controlar bien el lugar.

4º) El descenso

Actualmente se utiliza un elemento llamado descensor por donde se pasa la cuerda; el de tipo ocho es el más común.

El descenso debe hacerse con calma, siempre observando la pared, en forma continua pero lenta. Los saltos y sacudones repercuten en el anclaje. El cuerpo está echado hacia atrás y las piernas abiertas apoyando toda la suela en la pared. La mano de arriba apenas evita un movimiento de péndulo hacia los costados. La mano de abajo, que toma las dos cuerdas y va pegada al muslo, es la que controla el descenso.

Podemos utilizar un freno para facilitar el descenso con mayor seguridad. Los hay de tipo tubo aptos para rapelar, algunos presentando dos hendiduras en forma de V que permiten mejorar la capacidad de frenado con cuerdas finas.

5º) Recoger la cuerda

Cuando se llega a la plataforma final o intermedia, y una vez seguros, se tira de uno de los extremos de la cuerda suavemente hasta que se siente que va llegando al anclaje; en ese momento se da un tirón fuerte para que caiga.

PETZL presenta esta sugerencia:

1. Al instalar el rappel realizamos un lazo en ocho y lo colocamos en un mosquetón.

2. Enganchamos el mosquetón al anclaje. Esta técnica permite utilizar simultáneamente los 2 cabos de cuerda, ahorrando tiempo al grupo, o posibilitando asistir al compañero en apuros.

3. Antes de bajar el último, desengancha el mosquetón del anclaje, y pasa por él el tramo de la cuerda que no tiene el nudo. Realiza su bajada en cuerda simple por el cabo de cuerda adecuado.

4. Una vez abajo, se recupera la cuerda tirando del cabo que tiene el ocho con el mosquetón.

[ver también Nudo de Bloqueo (Rappel)]

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